domingo, 13 de septiembre de 2009

PISSARRO Y EL IMPRESIONISMO


El arte es sin duda una virtud, una habilidad de realizar cosas bien hechas.
Expresar versiones personales, es interpretar percepciones que se tienen acerca de la vida y del ambiente que nos rodea.
La pintura es un arte cuyo placer es excelso.
Camilo Pissarro es un digno representante de una corriente llamada “El Impresionismo” quien hace del poder cultural una manifestación grata para quien deleita sus obras.
La naturaleza se ha convertido en la inspiración, es un patrón que tiene una sensación para poder resplandecer el impulso óptico a través de un fenómeno natural como el clima, ya sea con la nieve, con el agua, con el sol incluso con los árboles ya que es un deseo vehemente, que el impresionismo no puede pasar desapercibido.
Las novedades técnicas dentro de éste parámetro nos conlleva a realizar un estudio detallado acerca de la luz, de la composición, los planos, los paisajes de las vistas urbanas y la misma vegetación.
Es así como el impresionismo compuso una paleta de colores claros dejando los tonos oscuros de lado, en donde la luz juega un papel muy importante.
El acercamiento a la realidad es posible cuando se tiene una noción que pueda determinar una interpretación propia. Y de ésta forma poder pasar las leyes de simpatía para dar una sensación última
“Es necesario tener un poco de armonía para expresar las ideas, y, en consecuencia, es bueno experimentar sensaciones para tener ideas”
Camilo Pissarro.

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